Lengua y Literatura

lunes, noviembre 07, 2005

Carta a un Indígena

Estimado indígena:

Tú habitaste estas tierras durante infinidad de años antes que llegara la conquista española, tal vez sentiste miedo o tal vez curiosidad por saber quienes eran esas personas que vestían tan extrañamente ¿serían seres iguales a ti o tal vez eran divinidades que habían llegado para dejarles algún mensaje?. No, no era nada de eso, el tiempo y los acontecimientos te demostraron que ellos eran conquistadores, provenían de una cultura más evolucionada que había desarrollado armas con las cuales imponer su poderío y poder tomar todo lo que ambicionaban: la riqueza y el poder. Así fue que tu cultura fue arrasada, tus posesiones te fueron usurpadas y fuiste diezmado hasta convertirte en minoría en dónde hasta entonces fuiste amo y señor. No aceptaste las leyes que te impusieron y te convertiste en un delincuente para esta nueva civilización, ¿civilización? esa que te castigaba con la muerte porque tú eras un asesino, entonces quien era más criminal, aquel que en nombre del Cristianismo y la civilización occidental se arrogaba el derecho a matar, o tú que con una simple lanza tratabas de defender tu territorio.
Pasaron más de quinientos años, hoy ya quedan poco de ustedes, pero la conquista continúa, ya no llegan los guerreros, hoy llegan los nuevos conquistadores enfundados en elegantes trajes y con sus bolsillos llenos de dinero para comprar por un precio vil las tierras que perdieron cuando América se independizó, así como las empresas que endeudadas por políticas antinacionales no pudieron sobrevivir a las crisis. Ahora nosotros los habitantes de América somos los nuevos indios que vamos a ser sometidos. Por lo tanto hoy ya no importa nuestro color de piel, América es indígena, nuestros sentimientos se unen y debemos formar una sola nación libre, soberana e independiente, defendiendo lo nuestro y levantando con orgullo el espíritu de los primitivos habitantes de nuestra tierra que lucharon hasta dejar su vida por la madre tierra.

Te saludo con mi mayor respeto y afecto.